jueves, 13 de octubre de 2011

La Isla Desierta

A la isla desierta llegó un día un hombre, luego de haber naufragado en un precario bote de madera, ahora destruido. En la isla consiguió alimento, hizo una fogata, puso señales de auxilio. Recorrió la isla entera; no encontró nada, no encontró a nadie. Entonces comenzó a apropiarse de la isla: construyó una pequeña cabaña, una mesa para sentirse más como en casa, hasta hizo una bandera y la plantó en la playa.

Una noche vino una ola y arrasó con todo. Se llevó al hombre mar adentro y nunca más se supo de él. Fue la isla, harta de él. Algunas islas prefieren ser islas desiertas y no hay nada que hacer al respecto.

Fuente:
http://milmonosconmilmaquinasdeescribir.blogspot.com/

...Cuando...

Cuando te buscás a vos mismo…
Cuando es general y moneda corriente la desesperación…
Cuando andas perdido en la ciudad bajo el sol abrazante del mediodía.
Cuando todos corren y te atropellan en las calles del centro de la ciudad.
Cuando a nadie le importó…
Cuando se empezó a hacer de día…
Cuando la mañana te atrapó sólo otra vez.
Cuando los malos apagaron el último cigarrillo del décimo atado de 20 en Tribunales.
Cuando te buscás a vos mismo.
Cuando perdiste algo y cuando ganaste algo.
Cuando te estremeces…
Cuando le diste esa primer pitada al sabor más dulce…
Cuando sonreíste y cuando lloraste… y también, cuando te equivocaste.
Cuando los malos ganaron
Cuando los buenos perdimos.
Cuando pasaste a toda velocidad frente al amor de tu vida, y ni lo registraste...
Cuando metiste todo eso en tu nariz y el mundo al congelarse te dijo que “Todo esta bien”…
Cuando volviste a perder…
Cuando te perdiste una vez más…
Cuando te buscás a vos mismo en el silencio de tu habitación o entre el ruido del puto mundo.
Cuando te venció la tristeza.
Cuando fuiste el peor de los hijos de puta…
Cuando fuiste un héroe…
Cuando tiraste la toalla y cuando la levantaste.
Cuando cambió la suerte…
Cuando la esperaste y nunca llegó…
Cuando pusiste el primer pie sobre tu destino.
Cuando le dijiste que sí…
Cuando pudiste decirle que no…
Cuando te taparon las sombras…
Cuando volviste a casa…solo…
Cuando perdiste absolutamente todo…
Cuando te fuiste y cuando volviste.
Cuando fuiste injusto, cuando mentiste y cuando engañaste…
Cuando dijiste la verdad…
Cuando le ganaste a tu peor miedo…y cuando ese miedo volvía despacito...
Cuando te dijeron que NO, otra vez
Cuando le fallaste...
Cuando aceptaste tus errores.
Cuando dijiste y cuando callaste.
Cuando dormiste y cundo soñaste.
Cuando dijiste que nunca más lo ibas a hacer, y cuando lo hiciste de nuevo.
Cuando al fin pudiste perdonarte…
Cuando encontraste el camino y lo volviste a perder…
Cuando dijiste “No doy más”, pero empezaste de nuevo…

Fuente:
El fotolog (!) de una banda que una vez vi en Gesell, en la calle

INTRO WORD by Eugene Hutz

There are many of us for whom music is an irreplaceable part of life. We rely on it to take us out of sadness, pressures of poverty, youth, age, etc. Mixed with alcohol it seems to be a remedy for just about anything, be it a rapid fire of notes exploding in catharsis all over the major key, or an obsessive marathon of soul-searching sounds crawling around minor key... it all appears somehow more solid and present in our lives than materials, something we can always address and hold on to. At its best, music connects us to a feeling as large as the whole goddamn universe itself...

Sigue acá: http://www.myspace.com/gogolbordello

A pocos textos les guardo el afecto que le guardo a éste.