jueves, 13 de octubre de 2011

La Isla Desierta

A la isla desierta llegó un día un hombre, luego de haber naufragado en un precario bote de madera, ahora destruido. En la isla consiguió alimento, hizo una fogata, puso señales de auxilio. Recorrió la isla entera; no encontró nada, no encontró a nadie. Entonces comenzó a apropiarse de la isla: construyó una pequeña cabaña, una mesa para sentirse más como en casa, hasta hizo una bandera y la plantó en la playa.

Una noche vino una ola y arrasó con todo. Se llevó al hombre mar adentro y nunca más se supo de él. Fue la isla, harta de él. Algunas islas prefieren ser islas desiertas y no hay nada que hacer al respecto.

Fuente:
http://milmonosconmilmaquinasdeescribir.blogspot.com/

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